miércoles, 6 de enero de 2016

Dame paciencia, por que si me das fuerza lo mato!!!!!


Mi bb ya tiene 16 Meses, por fin camina solita, tanto que queria que camine hasta me preocupaba el hecho de que demore en caminar su hermano (11) camino al año exactamente. el tema ahora es que la "señortia" cree que todo puede hacerlo sola, quiere cruzar la pista sola !!!!  y eh aqui donde empieza mi "pelea"

¿Cómo tener paciencia con los niños?

 De forma directa te diré que la paciencia la tienes en tu interior sólo tienes que darle salida. Para empezar iría bien situarte en el periodo evolutivo de tu bb. Entre los 12 y 18 meses, cuando han aprendido a caminar, se produce un estallido de energía que se traduce en: - No quieren estarse nunca quietos. Tienen mucho interés en ir de un lado para otro. - Les gusta trasladar las cosas, los juguetes, los zapatos, los libros, la ropa… En definitiva, todo lo que puedan alcanzar con sus manos lo cogerán para trasladarlo a otro sitio. - Les gusta meter las cosas dentro de la lavadora, el váter, los cubos, los cajones… - Se intentará subir allá donde pueda: el mueble del salón, sillas, taburetes, el sofá e incluso meterse en sitios que ni tú habías podido imaginar. - La puedes pillar vaciando el armario del lavabo y metiendo las cosas en el váter, o estirando del rollo de papel higiénico por todo el lavabo, o llevándose a la boca las botellas del jabón, comiendo de la pasta de dientes, etc. Bien, todo esto no lo hace para darte a ti más trabajo, ni para enfadarte porque te ha desordenado todo o porque te ha tirado al váter la funda de tus gafas que tenías en la mesita de noche. Todo esto lo hace porque afortunadamente tiene un espacio para poder hacerlo, tiene la libertad de movimiento para hacer- - 14 - lo y tiene un vínculo afectivo seguro que le permite tener la suficiente seguridad como para investigar. Así que, ¡felicidades! Tu hijo/a está creciendo de forma sana. Saltando, trepando, subiendo, metiendo, desplazando, sacando, señalando, imitando… está adquiriendo seguridad, independencia y cultivando su inteligencia. Lo que a los padres nos parecen travesuras (porque claro, abrir la lavadora y encontrarte galletas dentro….), es lo que toca para su buen desarrollo. Aunque ya entienden buena parte de lo que les decimos, nos harán caso a ratitos o ni eso y encima nos dirán ¡No! ¿Qué podemos hacer? Adaptar la casa a su medida para no tener que estar regañándoles. Sacar de su alcance todo lo que no queramos que toquen; poner cierres especiales en los armarios o cajones que no queremos que abran y dejarles algunos libres para que ellos puedan jugar a investigar. Esto será sólo por una temporada. Si sacian su sed de moverse y tocarlo todo se supera con éxito esta etapa (y luego pasan a otra, claro). Aunque es bueno dejarles experimentar, también es bueno y necesario ponerles límites. Decirles: “no, eso no se toca; eso es peligroso; con eso no se juega que es de mamá; ahora vamos a jugar a recoger, etc.” Sin gritarles ni enfadarse, pero sí con seguridad y constancia. Puede que no hagan caso o nos digan ¡No! Y es que en éstas edades empieza el proceso de autoafirmación, por lo que los y las peques utilizan el no o la desobediencia para establecer su poder por encima del nuestro. Eso es bueno. Fastidia a los padres, pero ésta expresión forma parte de su desarrollo. Y para que tengan un crecimiento sano, nos toca empezar ya a mostrarles los límites. Si como padres tildamos la actitud de nuestros hijos de traviesa, movida, rebelde, inquieta no les estamos ayudando a crecer.