jueves, 23 de abril de 2015

No Hay espacio para el odio ni el enojo


FUERA LO NEGATIVO DENTRO LO POSITIVO





Hay que cultivar las emociones buenas. La amistad , el amor, la felicidad y la dicha deben estar constantemente nutridas. Para ello, solo se necesita exponerse a las situaciones que nos hacen bien, rodearnos de buenas personas, realizar actividades placenteras, etc. Esta es una buena manera de contrarrestar al odio. Piénsalo como si tus emociones tuviesen una capacidad limitada de espacio de guardar: cuanto mejores emociones tengas, cuanta más felicidad y amor haya en tu vida, menos "lugar" tendrá el odio para asentarse allí.




Recuerda siempre que todo lo que das, lo recibes, y a menudo multiplicado. No hablamos de una justicia divina, ni de tendencias new age: generar odio trae una mentalidad negativa en tu vida, te predispone a una mala situación, absorbe tus energías, las mismas que podrían ser dedicadas a actividades más placenteras.



Lo mejor es evitar las situaciones o personas que te traen malas emociones y sensaciones. Para vencer el odio, lo fundamental es no darle cabida, querer vencerlo, querer eliminarlo. Así, podrás darle a cada cosa y situación la importancia que tú quieras darle, sin dejar que las malas emociones te absorban y desestimando todo aquello que quieras desterrar de tu corazón.




Y por consecuencia el estar enojado con x personas hace que nosotras nos recarguemos de malas energías y gritemos a nuestros pequeños por cosas sin importancia olvidamos de hablar con amor enseñar con paciencia, etc.

Debemos cuidar nuestra alma para cuidar el de nuestros pequeños.